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Prevención ante episodios de alta temperatura

Personas con mayor vulnerabilidad
Recién nacidos, niños y niñas, mujeres y ancianos, personas con enfermedades crónicas, personas en situación de discapacidad e individuos sanos que realizan actividades físicas a la intemperie tales como trabajadores agrícolas, trabajadores de construcción o deportistas, están en mayores condiciones de vulnerabilidad ante los efectos del calor extremo.

La mayoría de las muertes asociadas a una ola de calor se vinculan a personas que cursan enfermedades crónicas que se agravan por efecto del calor, tales como cardiopatías, enfermedades pulmonares y renales.

Síntomas
Los niveles de vulnerabilidad al calor dependen de la exposición y sensibilidad individual. Sin embargo, hay síntomas comunes e iniciales del efecto del calor excesivo que incluyen la coloración roja de la piel (especialmente rostro), sudoración excesiva, decaimiento general y deshidratación por falta de líquidos.

A lo anterior le sigue la aparición de ampollas de sudor bajo la piel, calambres musculares por disminución de electrolitos en piernas, abdomen o brazos y el edema o hinchazón de miembros inferiores por retención de líquidos.

Tras una exposición prolongada a la luz directa del sol, la piel además de roja se torna seca ya que el mecanismo de sudoración deja de funcionar. En este momento la persona pierde la capacidad de enfriarse y puede pasar rápidamente del agotamiento por calor al golpe de calor.

Prevención

Ante el pronóstico de la ocurrencia de una ola de calor o días de alta temperatura consecutivos, las personas pueden adoptar algunas acciones tales como:

– Evitar en lo posible la exposición directa y prolongada al calor, especialmente entre las 11.00 horas y las 16.00 horas.

– Beber líquidos constantemente, aunque no sienta sed; priorizando el consumo de agua, evitando las bebidas alcohólicas y azucaradas.

– Usar protección solar sobre factor 50, complementado con el uso de sombrero, lentes de sol y sombrilla

– Usa ropa ligera, holgada, de colores claros y evita las telas sintéticas.

En caso de que el autocuidado no sea suficiente y la familia o comunidad detecten a una persona con signos y síntomas de estar afectados por el calor, deben llevarla a un lugar con sombra que sea fresco y ventilado; hidratarla con agua; colocar paños fríos (especialmente en rostro, brazos, pecho).

Ante calambres:

– Detener toda actividad y descansar en un sitio fresco.

– Evitar la actividad física intensa durante varias horas.

– Hidratarse, priorizando el consumo de agua, evitando las bebidas alcohólicas y azucaradas.

Si los calambres persisten por más de una hora, llamar Salud Responde al número 600 360 7777 o acuda a un centro médico.

 

Situaciones graves

Agotamiento por calor:
Ocurre después de varios días de calor: la sudoración excesiva reduce los fluidos corporales y la restauración de las sales. Principales síntomas: debilidad, fatiga, mareos, náuseas, desmayo.

¿Qué se debe hacer?

– Descansar en lugar fresco.

– Hidratarse, priorizando el consumo de agua, evitando las bebidas alcohólicas y azucaradas.

Si los síntomas persisten por más de una hora, llamar Salud Responde al número 600 360 7777 o acuda a un centro médico.

 Golpe de calor:
Es un problema grave, ya que es cuando el cuerpo es incapaz de controlar la temperatura, la cual se va incrementando rápidamente y puede alcanzar los 40,6º C.

Los síntomas principales en estos casos son: Calor corporal, sequedad y piel roja, pulso rápido, dolor intenso de cabeza, confusión y pérdida de conciencia.

¿Qué se debe hacer?

– Llamar de inmediato al Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU) al número131.

Mientras se espera hay que intentar enfriar el cuerpo de la persona afectada, mediante paños de agua fría y tenderla en una habitación fresca y fuera de la luz solar.